Conoce tu tobillo: tipos de esguince, tratamiento y tiempo de recuperación de cada uno


Para comprender bien los esguinces, sus causas y tiempo de recuperación, es necesario conocer bien la zona en la que ocurren: el tobillo.

El tobillo es la articulación donde se unen el pie y la pierna. Está formada por tres huesos: el peroné y la tibia que pertenecen a la pierna, y el astrágalo, que forma parte del pie. Sobre la estructura ósea existe una cápsula fibrosa, un conjunto de ligamentos, músculos y tendones que contribuyen a la estabilidad de la articulación y hacen posible los movimientos de la misma.

Los ligamentos principales del tobillo son:

  • El ligamento lateral externo, que está en la parte externa del tobillo.
  • El ligamento lateral interno o deltoideo, que se encuentra en la parte interna del tobillo.
  • Los ligamentos anterior y posterior.

Los movimientos en el tobillo pueden ser de:

  • Flexión plantar, se lleva el pie hacia abajo.
  • Flexión dorsal, se lleva el dorso del pie hacia la pierna.
  • Los movimientos de inversión y eversión, donde llevamos el pie hacia dentro del cuerpo o hacia fuera, respectivamente.

Ahora que estamos más familiarizados con el tobillo, hablemos sobre el esguince, la afección más común en esta zona.

El esguince es el deslizamiento de la superficie articular durante un breve período de tiempo. Cuando la unión articular supera sus propios límites, sufre un gran sobreesfuerzo que se traduce en arrancamiento, distensión o rotura. Por otro lado, el sistema vascular y el tejido conectivo, también se verán afectados ocasionando derrames e inflamación.

Un esguince  se produce cuando hay  movimientos bruscos hacia dentro o hacia fuera del pie, estirando o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo.

Los esguinces se clasifican en grados:

  • Grado I: se produce la distensión de los ligamentos, pero estos no se rompen. No obstante, la persona puede sentir dolor al realizar un movimiento completo y sufrir una leve inflamación. No es necesaria una inmovilización. A partir del segundo día, se puede comenzar con ejercicios de movilización (flexo-extensiones, movilidad articular, fortalecimiento, etc.). Una vez recuperados, y antes de reanudar la actividad física, conviene fijar la articulación con un vendaje preventivo. Se puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
  • Grado II: en este grado hay rotura parcial del tejido ligamentoso, acompañado de dolor e inflamación, más acentuada que el grado anterior. Incluso puede presentar hematomas en la zona afectada y deformidad. El tratamiento es igual al grado 1, con la salvedad de la protección con férula o vendaje funcional a partir del segundo día. El paciente necesitará un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
  • Grado III: se produce la rotura completa de los ligamentos acompañado de mucho dolor, deformidad, hinchazón y hematomas o equimosis mucho más acentuados. Esta lesión debe ser evaluada por un especialista, para saber su alcance y las pruebas pertinentes. Posteriormente, y al igual que en los casos anteriores, los primeros dos días se aplica el protocolo RHICE (Reposo, Hielo, Compresión y Elevación); una vez que la inflamación ha disminuido (de dos a tres semanas), se comenzarán las labores de rehabilitación por parte de terapeutas profesionales acompañados del uso de férulas de descarga o vendajes funcionales. Son los más graves  y requieren ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen.

Si sufriste un esguince, no lo dudes y pide una cita con uno de nuestros especialistas para ayudarte con una completa recuperación.

Clínica de Fracturas de Medellín
Movimiento es vida
Horario de atención: de lunes a domingo de 7:00 a.m. a 7:00 p.m.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *